Luego de su cuestionada propuesta de "juntar a los peones rurales en una camioneta y decirles a quién votar", el dirigente ruralista Alfredo De Angeli buscó ayer frenar las duras críticas que recibió tanto desde el oficialismo como de sectores opositores, entre ellos el peronismo disidente.
"Me expresé mal y me entendieron peor. Lo que digo es que, si gana este gobierno, habrá más desocupación y las tranqueras se van a cerrar", intentó minimizar el dirigente entrerriano al evaluar el impacto de su discurso del miércoles durante un acto en Paraná, junto a la Mesa de Enlace.
Sucede que De Angeli recibió en las últimas horas cuestionamientos de propios y extraños que opinaron sobre sus declaraciones como parte del tramo final de la campaña hacia los comicios del 28 de junio.
"No estamos de acuerdo con lo que dijo De Angeli", subrayó el empresario Francisco De Narváez, candidato a diputado nacional de Unión-PRO en la provincia de Buenos Aires.
De Narváez también había cuestionado a De Angeli cuando el dirigente de la Federación Agraria pidió adelantar la asunción de los legisladores que resulten electos.
Pese a que el dirigente entrerriano tomó especial nota de la reacción de De Narváez, su aclaración apuntó ayer a confrontar con la respuesta de varios de los principales referentes del oficialismo.
Es que el ex gobernador de Entre Ríos Jorge Busti no dudó en aconsejarle "ir a un psiquiatra". "Va al acto de un partido y después al de otro", dijo sobre los coqueteos de De Angeli con diferentes fuerzas de la oposición al kirchnerismo para los próximos comicios.
Además, el ex mandatario provincial ironizó que "hasta (Hugo) Biolcati, que es de la Sociedad Rural Argentina, se asombró cuando De Angeli propuso que suban a los peones de las estancias a las camionetas y les digan a quiénes tienen que votar".
Desde el Parlamento, el jefe del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria (FPV), el santafesino Agustín Rossi, advirtió que la Argentina "atrasa" con discursos como el de De Angeli. "Es capanga y autoritario", subrayó.
En la misma línea de razonamiento, el diputado kirchnerista José María Díaz Bancalari evaluó que el pronunciamiento de uno de los principales detractores del Gobierno durante el dilatado conflicto con el campo "es un retroceso de ciertos sectores de las patronales rurales". "Es como en 1946, cuando pretendían dominar a los peones secuestrándoles los documentos para hacerlos votar", subrayó. |